Este nuevo número del Newsletter del CNRS Río, Brasil y Cono Sur, al igual que los anteriores, da cuenta de las actividades de investigación que se realizan en la región, destacando su gran riqueza y diversidad temática, institucional y geográfica. Para los investigadores, siempre es interesante entablar colaboraciones con socios extranjeros para complementar enfoques; tener acceso a diferentes campos, materiales o instrumentos; intercambiar prácticas, métodos o, incluso, para construir de forma conjunta una escuela de pensamiento. Pero, más allá de los motivos específicos, lo que más se comparte es el entusiasmo, la creatividad… y el trabajo.

En estos tiempos de crisis en los que el fuego arrasa con los museos, o los presupuestos de las instituciones científicas y académicas sufren crueles recortes presupuestarios, las asociaciones sólidas que se mantienen en la región son aún más valiosas y contribuyen a salvaguardar las colaboraciones establecidas y la búsqueda de avances científicos. En estas condiciones, es crucial que los científicos dialoguen más y mejor con la sociedad. Este es precisamente el objetivo que motivó el “Grafiti de la ciencia”, un mural de 240 m2 dedicado a la ciencia, producido por el Centro Brasileño de Investigación Física (CBPF) en Brasil, y en el que el arte desempeña un papel de mediación maravilloso.

Las numerosas colaboraciones científicas que el CNRS promueve en la región contribuyen al estudio de la biodiversidad, el desarrollo sostenible y la transición energética. La sección “Los investigadores tienen la palabra” da testimonio de estos aportes. En ella se presentan, por un lado, un novedoso estudio dedicado al sentido del gusto de las abejas, y por otro, una investigación sobre las problemáticas vinculadas al control de las quemas en contextos de agricultura mixta en zonas protegidas de las sabanas brasileñas. En materia de ciencias del clima, se da a conocer la colaboración franco-argentina UMI IFAECI y, en materia de biodiversidad, el simposio organizado en junio en Manaos por las academias de ciencias francesa y brasileña. En cuanto al problema energético, se destaca la misión prospectiva de LAAS y LAPLACE sobre “Energía y tecnologías convergentes”, organizada en marzo en Río de Janeiro en forma de dos talleres que reunieron también a investigadores de Chile y Colombia. En este número se presentan además algunos laboratorios internacionales del CNRS en la región (de los 34 activos en 2018): arqueología, historia y antropología de los sistemas mineros en el desierto de Atacama en Chile; “Materia, estructura y dinámica” en física, en la Universidad de Chile; y el seminario de lanzamiento de LIA en física subatómica en São José dos Campos, Brasil. La visita a Chile de Antoine Petit en abril, flamante presidente del CNRS, permitió subrayar la importancia de los vínculos con nuestros principales socios en ese país: la Universidad de Chile, la PUC de Santiago y la ESO. Finalmente, en la sección “Todo un programa” se da a conocer el programa bilateral CNRS-FAPESP, que ha financiado casi 90 proyectos de investigación conjunta desde 2004.

Olivier Fudym

Director de la Oficina del CNRS en Río